Identificación
Retablo cerámico mural devocional de pequeño-mediano formato realizado en Sevilla durante la década de 1920, de autor anónimo. Se encuentra instalado en la fachada de un domicilio particular de la Plaza de la Corredera de Arahal y representa a la Virgen de los Dolores en busto, con las manos entrelazadas, la mirada elevada hacia el cielo y una espada atravesando su pecho como símbolo del dolor mariano. Ejecutado mediante técnica mixta de cuerda seca y azulejo plano pintado sobre cubierta vidriada, destaca por el contraste entre la sobriedad de la imagen pasionista y un elaborado marco ornamental de inspiración neomudéjar, con ataurique vegetal y una policromía basada en azules, blancos, dorados y marrones. Constituye un testimonio de la religiosidad doméstica urbana del primer tercio del siglo XX y mantiene una función devocional y ornamental dentro del paisaje de la Plaza de la Corredera. Su estado de conservación es bueno, aunque presenta pequeñas alteraciones derivadas de su exposición exterior.
CRC.VIRGENDELOSDOLORES.003
Virgen de los Dolores
Década de 1920.
Fachada de domicilio particular.
Plaza de la Corredera.
Galería
Referenciación territorial
37.262337, -5.544642
Acceso, uso y contexto
Visible desde el espacio urbano al encontrarse instalado en una fachada particular de la Plaza de la Corredera.
Devocional y ornamental.
Privada
Desde su instalación en la década de 1920 mantiene una función de religiosidad doméstica con proyección pública, sirviendo como imagen de oración y amparo espiritual.
Caracterización material y técnica
Azulejos cerámicos sobre soporte de arcilla con cubierta vidriada.
Panel cerámico instalado sobre el paramento exterior de un domicilio particular.
Técnica mixta de cuerda seca y azulejo plano pintado sobre cubierta vidriada, con cocción a alta temperatura sobre soporte de arcilla.
Cuerda seca y azulejo plano pintado.
Panel pictórico figurativo de formato rectangular vertical, con marco ornamental.
60 × 80 cm aproximadamente.
Autoría y producción
Anónimo.
Sevilla.
No consta.
Estilo figurativo devocional sevillano de la primera mitad del siglo XX, con influencias neomudéjares en el marco ornamental y una expresión sobria en la imagen central. La cuerda seca se utiliza principalmente en la ornamentación periférica, mientras la figura de la Virgen está resuelta mediante pintura sobre azulejo plano. Predominan azules, blancos, dorados y marrones, buscando una lectura clara y un fuerte impacto visual desde la vía pública.
Se integra en la tradición de retablos cerámicos sevillanos de temática mariana y pasionista destinados a fachadas particulares durante el primer tercio del siglo XX.
No se conserva documentación sobre su encargo. Su instalación en una vivienda particular sugiere, según la ficha, una iniciativa de devoción privada, posiblemente concebida como exvoto o imagen de amparo.
Estimación estilística y técnica.
Descripción y análisis
El retablo representa a la Virgen de los Dolores en busto, con el rostro inclinado hacia arriba y una expresión de súplica, resignación y dolor contenido. Sus manos aparecen entrelazadas sobre el pecho y una espada atraviesa su costado. Viste manto azul y toca blanca y presenta una aureola dorada. La figura queda rodeada por un fondo de ataurique vegetal en tonos marrones sobre fondo claro y por una cenefa multicolor de inspiración neomudéjar que delimita y jerarquiza la imagen.
La escena representa a Nuestra Señora de los Dolores como Madre Dolorosa. La mirada elevada al cielo expresa sufrimiento asumido con esperanza, mientras las manos entrelazadas refuerzan su actitud de oración y entrega. La espada constituye el elemento iconográfico fundamental, vinculando la representación con los Siete Dolores de María y con la profecía de Simeón.
Espada atravesando el pecho: dolor mariano y Siete Dolores de la Virgen. Manos entrelazadas: oración, recogimiento y entrega. Mirada elevada: sufrimiento asumido con esperanza. Aureola dorada: santidad y maternidad divina. Manto azul: identificación mariana. Toca blanca: pureza. Ataurique vegetal y marco neomudéjar: sacralización ornamental de la imagen.
Virgen de los Dolores; espada; manos entrelazadas; mirada elevada; manto azul; toca blanca; aureola dorada; ataurique vegetal; cenefa neomudéjar.
No constan.
Contexto histórico
Instalado de forma permanente en su ubicación original desde la década de 1920. Forma parte del paisaje urbano de la Plaza de la Corredera y no constan traslados documentados.
No constan pero se vincula genéricamente con: Religiosidad doméstica urbana de Arahal. Devoción mariana pasionista. Posibles hermandades locales, sin identificación documental concreta.
Uso devocional popular. Sirve como imagen para la oración individual o colectiva y como elemento simbólico de protección del ámbito doméstico y urbano.
Manifestación pública de una devoción privada a la Virgen de los Dolores y posible imagen de amparo o exvoto vinculada a la vivienda.
Estado de conservación
Bueno
Moderado.
Ligeras pérdidas de brillo en la superficie esmaltada. Acumulación de suciedad en zonas del marco. Pequeñas fisuras en las juntas. Sin desprendimientos significativos.
Ubicación exterior en fachada, expuesta a insolación, humedad ambiental y contaminación urbana. Dispone de una cubierta protectora, que reduce parcialmente el impacto de la intemperie.
Deterioro progresivo del esmalte, acumulación de suciedad y evolución de las pequeñas fisuras debido a la exposición ambiental continuada.
Intervenciones
No constan.
Dispone de cubierta protectora frente a la intemperie.
Se recomienda: Limpieza profesional periódica. Control y revisión de las juntas. Seguimiento del estado del esmalte y de las fisuras.
Valoración patrimonial
Moderado. Destaca especialmente por la calidad de su marco ornamental neomudéjar y por la sobriedad expresiva de la figura central, representativas de la cerámica religiosa sevillana popular del primer tercio del siglo XX.
Relevante. Constituye un testimonio de la religiosidad urbana de Arahal durante el periodo de entreguerras y de la pervivencia de la devoción doméstica expresada públicamente en las fachadas.
Elevado. La imagen de la Virgen de los Dolores sintetiza el sufrimiento cristiano, la intercesión maternal y la devoción pasionista.
Notable. Forma parte del imaginario religioso y del patrimonio visual y emocional de los vecinos de la Plaza de la Corredera.
Presenta interés para el estudio de la cerámica devocional sevillana del primer tercio del siglo XX, la aplicación de recursos neomudéjares a los retablos cerámicos y las prácticas de religiosidad doméstica integradas en el espacio urbano.
Resultaría de interés identificar el taller productor, documentar la identidad de los promotores originales y estudiar sus posibles relaciones con hermandades o devociones marianas locales de las décadas de 1920 y 1930.
Protección y gestión
No inscrito como Bien de Interés Cultural (BIC).
No se establece expresamente una prioridad de intervención dado a su buen estado de conservación pero su vulnerabilidad es moderada derivada de la exposición exterior.
Se recomienda su inclusión en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, dada su relevancia cultural.
Documentación y fuentes
- Se recomienda su inclusión en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, dada su relevancia cultural.
Se recomienda incluir el retablo en rutas urbanas dedicadas a la cerámica devocional de Arahal, especialmente en itinerarios centrados en la iconografía mariana y en las manifestaciones religiosas de las fachadas particulares.
Titularidad
Privada
Propietario
Equipo redactor de la Carta Patrimonial de Arahal
Trazabilidad
04/2025
08/2026